7 TRUCOS PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN A COMER SANO

En www.prandium.es queremos ayudarte en tu día a día.

Esperamos que os sirva este post sobre los niños y su aprendizaje en comer sano.

 

7 TRUCOS PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN A COMER SANO

 

1. Que coman de forma saludable

Es muy importante que aprendan el hábito de comer de forma saludable de forma natural. Entre los cinco y los siete años, el niño adquiere las costumbres a la hora de elegir los alimentos y decidir lo que les gusta más o no. Más allá de esa edad será realmente difícil cambiar estos hábitos y costumbres.

 

2. En la variedad está el gusto

La verdura y las frutas todos sabemos lo importantes que son. Una buena manera de hacer que sean sabores asociados a la comida sana es variar la forma de cocinarlo. Es decir, si ponemos un plato de acelgas o judías cada dos días provocará “que le cojan manía” a TODA LA VERDURA. Intentemos cocinarla con bechamel, con bacon, en puré, con queso…siempre variada, pero verdura al fin.

Igual pasa con la fruta. Ese plátano todos los días para merendar o almorzar seguro que les aburrirá.

 

3. Cuidado: Te están observando..

Los niños son esponjas y tienden a imitar a los padres. Todos lo sabemos. Y la mesa no es una excepción.

Si el padre o la madre no come fruta, probablemente les sirva de excusa perfecta. “No me van a reñir porqué él tampoco toma fruta…” Ojo! Tenemos que evitar que asocien nuestros gustos con los suyos.

 

4. Cocinar y congelar. Anticípate.

Si no tenemos tiempo de preparar la verdura o las legumbres, un buen truco es cocinarlas y congelarlas en dosis pequeñas ( para él ). Así, cuando no tengas tiempo siempre podrás descongelar, calentar y el niño comerá sano.

Aunque es congelado, siempre es mejor comer congelado que tirar de comida rápida o patatas fritas.

 

 

5. Crear hábitos de alimentación

Si no le gusta la comida que hemos preparado ese día, es bueno decirle que coma menos que los demás. El niño verá que al resto de la familia sí le gusta y que se trata de una comida normal y habitual. Quizá dentro de un tiempo le termina gustando o comiendo más cantidad porque tiene hambre.

 

6. Joooo….! Esto no me gustaaaa….

¿Verdad que a ti no te gusta todo? A los niños les ocurre lo mismo. Pero hay que diferenciar mucho entre que por ejemplo no le gusten las acelgas a que no le guste la verdura en general. En ese caso, la comida se convierte en un capricho y eso se debe dejar para otras ocasiones.

En casa se come lo que se cree mejor para todos y debe acostumbrarse a ello. Los caprichos deben dejarse para situaciones especiales.

 

7. Alternativas bajas en calorías

Cuando llega a casa del cole lo fácil es irse disparado a la nevera a por su batido de chocolate que tanto le gusta y que tan bueno es para su crecimiento como nos venden en televisión…. Intentemos que algunos días no tengamos en la nevera. En su lugar, le ofrecemos un trozo de pan con chocolate, quizá unos tomatitos cherry, o algunos quesos suaves….Sugiérele algún alimento “premio” que no sea tan alto en calorías.

 

 

(fuente: Gabriela Aldea, educación y desarrollo)

ayuda a comer con www.prandium.es

 

COMO HACER LA COMPRA CON NIÑOS Y NO MORIR EN EL INTENTO

Es inevitable, todos los padres hemos pasado por esa experiencia. Por el ritmo de entre los pasillos comenzamos a sentir como esos pequeños y dulces angelitos provocan “esas” miradas que todos sabemos. O no lo habéis notado nunca en el cogote? “Mira pobre crío”, “Vaya padres”…. Notas esas afirmaciones mentales especialmente de las “super-abuelas” y como no, las personas que en su día decidieron no tener descendencia.

Esa fusión única que provoca la erupción del pequeño volcán normalmente se origina por el clásico “me compras esas chocolatinas?” o “quiero eso!” seguido del inequívoco sonido del NO! Esa especie de gruñido que sueltan el padre o la madre atormentados por la cantidad de gente que deambula sin rumbo por los pasillos del súper y que porque no decirlo ya de paso, MOLESTAN.

Dicho de otra forma, tienen ese parecido razonable a las señoras que circulan por las aceras y que, sin saber ni como ni porque, eres incapaz de adelantarlas. No os pasa?

Pero eso daría para un post entero para ellas!

Volviendo a los retoños, en ese momento se inicia el “o ellos o nosotros” y es importante mantener un estado sereno demostrando quien manda aquí.

Pero vayamos al origen del problema y espero que en este post, os ayude un poco a prever o anular DE-FI-NI-TI-VA-MEN-TE esas “situaciones” que tanto nos incomodan y que luego comentamos entre risas en una cena con amigos al son de “me lo hubiera comido”. Os adjuntamos unos pequeños consejos….

Haz una lista y revísala DOS VECES. No salgas de casa sin un objetivo claro. De esta forma, podrás tener un control fehaciente del tiempo real que falta por salir del súper y poder regular los esfuerzos durante la tarde. Seria lo que a los maratonianos supone saber cuantos kilómetros deben recorrer.

Un niño alimentado es un niño feliz. NI SE TE OCURRA IR AL SUPER SIN QUE EL NIÑO/A HAYA MERENDADO. Seria un acto de valentía suprema por tu parte juntar el hambre con la tentación de los productos estratégicamente situados en los lineales. Eso es marketing, y al que lo inventó, lo deberíamos….en fin, que eso, que podía haber pensado en otra cosa!

Negocia las normas. Es decir, bajo ningún concepto tu lista de la compra se verá modificada en ningún momento. Ningún producto esta sujeto a cambio. Ni los tuyos propios. Esa norma debe estar negociada ANTES DE SALIR DE CASA.

Añadir que esa norma no se verá alterada ante un producto “nuevo y mejor” que el que se haya puesto en la lista.

La táctica del despiste y/o el juego. Si todo lo anteriormente citado falla, siempre nos queda el marido que llevará al niño al elefante, caballo, coche, avión, barco o cualquier otra cosa que os podáis imaginar transformado en máquina diabólica de engullir euros a una velocidad supersónica. Porque, ¿no os parece que cada vez dura menos tiempo la moneda?

Bien amigos, estos son unos buenos trucos que he aprendido a razón de tozuderias varias con el pequeño monstruito de la casa cuando lo llevamos de compras.. Pero eso era antes, porque ahora con www.prandium.es nos traen los frescos a casa.

Así que ahora, esta historia ya no puedo contarla en presente. Cuando a la gente le pasa esto, nosotros estamos en el parque jugando. A que mola más www.prandium.es ahora?

Niño no quiere ir a comprar. Viva Prandium

Niños!!! A comeeer!!! Joooo,…Estamos jugando! #postureoverano

Llega el verano, suben las temperaturas…el calor aumenta la sensación de sed y provoca sequedad y pastosidad en la boca…Bebemos más ( que es muy bueno ) y claro, el estómago ya le hemos engañado..

Los pequeños de la casa también. Además, ellos pasan más tiempo jugando al aire libre, ni se os ocurra llevarles a dormir pronto porque ya sabéis…, o sea, que también gastan más energía.

¿entonces? ¿Cómo hacemos que sea más fácil que comamos lo que merece nuestro cuerpecito? Si!, ese que nos encanta dorar al sol…

¡Ahí van algunos trucos para mayores y niños!

Un plato. Es decir, sirvámoslo en un solo plato (si puede ser que sea grande ). ¿No te da pereza cuando ves que tienes por delante dos platos lleeeenos de comida? Sirve la comida en un solo plato cuando sea posible y si lo haces en un recipiente grande, dará la sensación que la ración no es para un regimiento.

Equilibrio. Intenta que los platos sean equilibrados, algo que verás que en Prandium es lo que practicamos. Ejemplo, pescados o carnes a la plancha adornados (primer plato) con verduritas salteadas o a la plancha. Un truco también para los peques es que lo sirvas en modo “brocheta”, al estar cortado en trocitos, es más cómodo y rápido de comer y le da un toque divertido para ellos.

Horarios.  Aunque en verano el reloj DEBERIA quedarse bien lejos de la muñeca, sí es cierto que un desajuste en los horarios provoca las problemas estomacales más habituales. Si mantenemos un horario más o menos definido (nada de comer hoy a la una y mañana a las cinco) , cuando llegue la hora de la comida el estómago del pequeño de la casa comenzará a segregar más jugos gástricos y conseguiremos que se sienta a comer sin tanto “chantaje”.. Los papis sabéis de qué os hablo..

Comienza el día con cereales. Los cereales aportan mucha energía y mejoran nuestro rendimiento. Tener en cuenta que en verano, con las altas temperaturas o si la noche ha sido muy calurosa, nos cuesta más mover la “maquinaria”.

Y aprovechar las frutas de verano! Son riquísimas, nos aportan esa frescura, esa sensación de alivio del calor….

Comida de verano

¡Viva el verano y vivan los alimentos frescos!

Foto gentileza de © Miroslav Vajdić (ZAGREB) extraída de http://openphoto.net